miércoles, octubre 27, 2004



Bailando con Jack Lemmon 


Sé que este blog se ha acabado. Y nadie podría haberlo hecho mejor que mis queridos Mababos, a los que hace cien años que no veo.
Pero no podía irme y seguir con mi nueva tarea de ser madre sin contaros mi sueño de hace dos días
Me he pasado toda la noche bailando con Jack Lemmon!!!!. El vals, el fox-trot, la conga, un poco de samba...y claro, he despertado agotada.
No creo que tenga nada que ver el dar de mamar cada dos horas y media (como mucho), estar con mi nena durante cuarenta y cinco minutos en el pecho (como poco), cambiarle el pañal entre las tomas, hacerla eructar para que no se le acumulen los gases, intentar no dormirme con ella en brazos, mirarla y llorar un poco de la inmensa felicidad que me da el tenerla...
Y todo eso, siempre, antes de las cinco de la madrugada.
Por eso me sorprendió despertarme tan cansada. Y me sorprendió también haber soñado.
¿Recordais algún sueño de la guionista mientras estaba embarazada?. Probablemente no, porque no soñaba. O al menos no recordaba los sueños.
¿Por qué hablo de mí, como Aida, en tercera persona?. No tengo ni idea, sólo sé que en mí han cambiado muuuuchas cosas, y todas han ido a mejor.

Contaros que los tíos Mababos todavía no conocen a su sobrina. Les perdono porque deben ir de craneo. Parir un programa es más pesado que parir una niña. Y encima te compensa menos.
Así que como estamos muy distanciados, aprovecho para, primero, darles las gracias por haber creado este pequeño espacio durante mi embarazo. Sé de mucha gente que sabía de mí por esta ventana. Y creo que a Fritz nunca se lo he dicho lo suficiente: GRACIAS DE CORAZÓN, FONTANERO. ya sabes que sin ti nada de esto que estás leyendo habría sido posible.
Gracias también, como no, A OTTO Y SUS CRONOPIOS. Sin sus escritos no hubiéramos repasado a Cortázar y las carcajadas no habrían sido tan sonoras. Un placer verme a través de sus ojos.
Gracias a todos y todas los que nos habeis acompañado durante estos meses. Y a los recién llegados. Gracias y mucha suerte a todas las embarazadas. Ojalá esteis rodeadas de tan buena gente como yo.
Y millones de gracias a todos los que estais a mi alrededor. Por haber compartido el momento más importante de mi vida: el nacimiento de Álex.
Todo esto me acompañará en mi trayecto. Y cuando llegue la hora, se lo enseñaré a mi hija y verá que es una tia con mucha suerte.

Sed felices. Yo también lo seré

P.D.: Por cierto, Jack Lemmon baila de maravilla. ; D


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